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Ruta del Berrueco a la Presa del Villar

Ruta del Berrueco a la presa del Villar

Domingo 28 de octubre.

Hoy hemos hecho una ruta que va desde el Berrueco hasta la presa del Villar. Este recorrido forma parte de “la senda del Genaro”, que con sus 70 Km. de trayecto, es la de mayor longitud de la red de sendas verdes de la Comunidad de Madrid. Está clasificada como Senda de Gran Recorrido (GR300) por la Federación Española de Montañismo. Su trazado  discurre en el entorno que rodea el embalse del Atazar. La senda debe su nombre al Genaro, que es el hombrecillo de color azul que aparece en los puntos de señalización originales de la ruta. 

 

 

Como siempre desde la rotonda del olivo, hemos salido en coche para llegar al pueblo del Berrueco. Una vez allí, hemos tomado la carretera que va en dirección a Cervera de Buitrago y un poco más adelante hemos cogido una salida a la derecha que nos ha llevado a un aparcamiento al lado del embalse del Berrueco, donde hemos dejado los coches. 

 

El día no ha podido ser más bonito. Aunque hacía un poco de rasca cuando hemos llegado, lucía un sol radiante y la vista del embalse era preciosa. Hemos comenzado la marcha siguiendo la señalización de la senda, que, además de los antiguos mojones de granito con el “Genaro”, está totalmente dotada de indicadores de la GR300 a lo largo de todo el recorrido. Prácticamente todo el trayecto ha discurrido por un camino de servicio del Canal de Isabel II, por lo que a lo largo del mismo hemos podido contemplar algunas almenaras, respiraderos y diversos viaductos.

 La panorámica del embalse del Atazar, bordeado a lo largo de todo el recorrido, es de gran belleza, sobre todo en algunas zonas dónde sus orillas se presentan más irregulares.

 Desde un punto de la ruta se puede observar, al otro lado del embalse, el pueblo de Cervera de Buitrago y su embarcadero.

 

 Según nos hemos ido adentrando en el camino, hemos podido constatar la amplia variedad de vegetación que tiene la zona, especialmente bonita en esta época del año, en la que el otoño nos recrea la vista no sólo con una gama tan diversa de colores  sino también con algunas especies como la setas, de las que hemos podido observar distintos ejemplares a cual más bonito. 

 

 

Tras aproximadamente 9 km. de marcha hemos llegado a la presa del Villar, donde todos nos hemos tomado nuestro tiempo para contemplar la profunda garganta labrada en este lugar por el río Lozoya, ¡una maravilla!.

 

 

 

 

 

 

 

Y llegados a este punto hemos pensado que era el momento ideal para dar cuenta de un buen almuerzo. Las tortillas de rigor, jamoncito, queso, frutos secos, dulces y buen vinito, han hecho las delicias de todos, “sin amar y sin yantar, nadie puede pasar”.

 

 

Y con mejor ánimo todavía que cuando empezamos el camino ésta mañana, hemos emprendido el camino de regreso.

 

El total de kilómetros recorridos hoy ha sido de 18 con muy poco desnivel y una duración de poco más de 4 horas, con descanso incluido.

 

Lo mejor, el regalo que nos traemos en las mochilas: haber podido disfrutar de un soleado día de otoño en un lugar tan bonito y en tan buena compañía. Ingredientes perfectos para convertir la mañana de hoy en un placentero paseo totalmente recomendable.

Con la colaboración de...